Tecnología láser puede ayudar a detectar crecimiento de bacteria en los alimentos

El crecimiento de los microorganismos en los alimentos envasados se basa en varios factores, dificultando estimar la cantidad de bacterias en un alimento en un momento determinado. Por lo tanto, muchos alimentos están etiquetado con una fecha de vencimiento innecesariamente cerca de la fecha de producción. Entender mejor el crecimiento de los microorganismos, por lo tanto, puede bajar la merma de alimentos y reducir los casos de intoxicación alimentaria.

Con esta idea en mente, investigadores de La Universidad Normal de Zhejiang en China y la Universidad de Umeå en Suecia estudiaron el uso de láseres para detectar el crecimiento de bacterias en los alimentos. El crecimiento de microorganismos se asocia con la producción de dióxido de carbono (CO2), entonces al medir los niveles de CO2, se puede determinar la rapidez con que proliferan éstos.

Los investigadores encontraron que una tecnología llamada espectroscopía de láser de diodo sintonizable (TDLA por sus siglas en inglés) ha demostrado tener un buen nivel de sensibilidad y ser capaz de dar respuestas rápidas al momento de medir el crecimiento de bacterias. También probó ser fácil de usar y de bajo costo, en comparación con otras opciones evaluadas, y puede detectar cantidades pequeñas de microorganismos, de la magnitud de partes por mil millones.

El aparato es simple, consistiendo de un láser de diodo sintonizable como fuente de luz y ópticas tipo conformación de haz y uno o más detectores. Su rendimiento se puede mejorar, modulando el largo de la onda (técnica llamado WM por sus siglas en inglés) Al aplicar la técnica a contenedores transparentes de sustancias orgánicas, como alimentos, se puede evaluar rápidamente el crecimiento de microorganismos. Los investigadores quedaron sorprendidos por el nivel de precisión de las mediciones. “aunque anticipamos que la técnica WM-TDLA sería apto para evaluar la proliferación de la bacteria, no esperamos este nivel de exactitud”, comentó Jie Shao, uno de los autores del estudio.


Fuentes : www.osa.org www.foodnewslatam.com www.upi.com