Todos piden Envases Verdes, pero Pocos quieren Pagar por Ellos

Es paradigmático. Lo que relataremos en este artículo es una situación que se está produciendo en gran parte de los mercados globales; se quiere, pero no se desea pagar para mejorar la situación.

Esta historia se desarrolla en Canadá. Los ciudadanos allá dicen que se preocupan por el daño ambiental causado por los envases de plástico de un solo uso, pero no lo suficiente como para abrir sus billeteras y pagar por alternativas más costosas, según sugiere un estudio reciente.

El equipo dirigido por Charlebois se dispuso a evaluar cuánto dinero están dispuestos a pagar las personas para hacer frente al problema del plástico. “Me decepcionó”, señaló Sylvain Charlebois, profesor de la Universidad de Dalhousie, y Senior Director de Agri-Food Analytics Lab. e investigador del estudio, que encuestó a 1.014 canadienses entre el 13 y el 18 de mayo recién pasado vía online*.

Los seres humanos producen anualmente alrededor de 300 millones de toneladas de residuos plásticos, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. El 79% de los residuos plásticos se acumulan en vertederos o en el medio ambiente natural, según el sitio web de la ONU, y si continúan las tendencias actuales, los océanos podrían contener más plástico que pescado para 2050.

Poco más del 87% de los encuestados dijo que consideraba que el impacto ambiental del envasado de alimentos de plástico de un solo uso era importante y aún más, casi el 94%, se sintieron personalmente motivados a reducir la cantidad de plástico que usan debido a las preocupaciones por el planeta. “Eso es lo más cercano a un consenso que pude obtener”, expresó Charlebois.

Pero mientras que casi el 90% de los encuestados creía que los envases de plástico deberían cambiarse a alternativas ecológicas, no quieren pagar por ello.

Solo alrededor del 38% de los encuestados estaba dispuesto a pagar más por los artículos con empaques biodegradables y alrededor del 83% dijo que no estaría dispuesto a pagar más de una prima del 2,5%. “Esa es parte de la razón por la que los fabricantes pueden ser reacios a cambiar a un empaque más ecológico o a presentar cualquier producto sin materiales plásticos”, dijo Charlebois.

“Es posible convencer a los consumidores para que paguen más, pero hay primero que educar”, indicó Tony Walker, profesor asistente en la universidad y también uno de los investigadores del proyecto. También ve una oportunidad para quién pueda desarrollar una alternativa plástica viable y menos costosa. “Los distribuidores de alimentos y las tiendas de comestibles cambiarían rápidamente a alternativas más baratas y buenas para el medio ambiente si estuvieran disponibles”, expresó.

*De acuerdo con los estándares generalmente aceptados de la industria de sondeos, a las encuestas en línea no se les puede asignar un margen de error porque no realizan un muestreo aleatorio de la población.


Fuentes :
www.citynews1130.com www.youtube.com www.theglobeandmail.com