La importancia de la limpieza en los sabores y aromas de las preparaciones

Cada vez que los clientes solicitan alguna de nuestras diferentes preparaciones tanto en un restaurante, panadería o pastelería, ponen a prueba todos sus sentidos y buscan experimentar los mejores sabores y aromas de cada plato o preparación que eligieron.

Por lo general ponemos gran énfasis en la calidad de los ingredientes y en la forma de prepáralos, pero no siempre nos acordamos que hay un factor importante que es la limpieza de los utensilios con que preparamos las comidas.

Cuando los utensilios están nuevos, los resultados son óptimos, no hay mermas en la producción, no hay suciedad ni condiciones que perjudiquen su sabor, aroma y presentación. En la medida en que los utensilios como moldes, gastronorm, canastillos de freír, bandejas de asar, ollas y sartenes van teniendo más uso se van deteriorando, se les va pegando grasa y quedan con incrustaciones de carbón muy difíciles de limpiar y que quitan mucho tiempo y cuesta bastante dinero dejarlas impecables.

Esto es también muy evidente en las bandejas de hornear con orificios, las cuales están diseñadas para que fluya bien el aire, pero éstos con la grasa y las incrustaciones de carbón se comienzan a tapar cada vez más hasta quedar lisas, perdiendo su funcionalidad. Así también ocurre con las parrillas que quedan completamente quemadas y el sabor y aroma de las carnes no es igual.

Finalmente nos damos cuenta que no es lo mismo cocinar con utensilios con suciedad, con incrustaciones de carbón y que tienen focos de infección, ya que comienzan a afectar o perjudicar la presentación, los aromas y sabores de nuestras preparaciones, a pesar de contar con los mejores ingredientes para un resultado excepcional. Por esto revisamos nuestros procesos y volvemos a dar a la limpieza su importancia en los resultados de nuestras preparaciones.