Cassis: café y chocolate Alquimia, Tradición y Artesanía

En la década de los 50’s, la familia Secco tomó la difícil decisión de despedirse de su hogar en Italia y trasladarse a Bariloche para perseguir su pasión por la elaboración del chocolate.

Con una larga tradición en el noble oficio de la chocolatería, los Secco se establecieron luego en el sur de Chile, en la Patagonia, para así compartir su arte con los habitantes locales y los turistas que visitan la región. A lo largo de los años, la familia ha logrado consolidarse como una de las chocolaterías más prestigiosas de la zona, combinando la experiencia y la técnica tradicional con una visión innovadora y vanguardista. Y luego de varias semanas logramos contactar al corazón de este exitoso emprendimiento, la premiada Marina Secco, fundadora de Cassis Café.

Gracias por atendernos Marina. Comencemos conversando de la imagen de Cassis; ¿Cómo logran recrear el alma, la «atmósfera de la Patagonia» en los refugios y qué criterios buscan para las locaciones de los mismos?

Durante nuestros trece años de vida, siempre he esperado por los lugares y no me importa si pasan años. Las ubicaciones de Cassis son uno de los factores claves para su éxito. Esto sucedió con el primer refugio en Pucón, hasta el nuevo refugio en El Golf. Esperé esa esquina en Isidora Goyenechea, hasta que estuvo disponible y decidí abrir un Cassis allí por su gran atractivo.

Nos preocupamos de que nuestros refugios sean envolventes y acogedores, en línea con nuestro deseo de ser “La embajada NO oficial del sur de Chile”. Todas nuestras lámparas copihue, son hechas con papel reciclado y cáscara de cebolla y están hechas a mano por un artesano. Los revestimientos de nuestras tiendas son maderas recuperadas de galpones sureños.

Trabajamos con un artesano especialmente dedicado a crear todos los muebles de nuestros refugios. Los cipreses son elegidos especialmente para cada encuentro de maderas y tienen un tratamiento especial para lograr la forma que nos caracteriza.

La costumbre de «tomar once» en nuestro país te permitió desplegar muchas de tus ideas, ¿Cómo te inspiró esta tradición chilena?

En Chile hay una cultura culinaria muy cautivante que se da en la once y que es diferente a la merienda en Argentina. Lo percibo como un momento sagrado y de goce donde todo lo que me fascina convive en la mesa. Los sabores dulces de mi infancia; las tortas, los pasteles y siempre algo salado como una rica marraqueta crujiente con palta o una paila de huevos de campo de gallinas felices.

Esa abundancia y disfrute es algo que vive en mí y plasmo en las recetas de Cassis. Ese sentimiento cálido de hogar, de confort y de encuentro es la esencia de nuestros refugios y es lo que nos ha permitido conectar con tantas personas.

¿Qué tipo de productos o servicios ofrece la Cassis que la hace única en comparación con otras cafeterías?

Cassis se destaca principalmente por la alta calidad de sus materias primas. Yo tengo una forma muy simple de ver la vida; ¿Cómo me gustaría que comieran mis hijos?

La comida es lo que nos nutre y nos energiza. Por eso, en nuestra casa siempre ha habido alimentos nobles, saludables, caseros y naturales. Es muy importante lo que incorporamos en nuestro cuerpo. Por eso, en Cassis soy estricta cuando hablamos de productos.

Todas nuestras materias primas son de la mejor calidad. Si comemos manjar, tiene que ser casero y así con toda la carta: Mantequilla y leche fresca del sur, salmón de exportación, vegetales frescos, chocolate belga de primera calidad, frutos silvestres del sur de Chile…

Dar de comer es una responsabilidad, por eso, veo a mis clientes y pienso en mis hijos, y cuando se sientan en mi mesa, estén comiendo lo mejor de mí.

Por otro lado, en Cassis nos involucramos con nuestro entorno. Desde la arquitectura de nuestros refugios, hechos con muros de piedra y maderas nobles imperfectas, como también nuestra historia e identidad, forjada durante estos trece años por quienes han formado parte del proyecto.

“Cassis es la construcción de muchísimas mujeres y hombres. Lo que se construye no se hace solo. Y los proyectos salen adelante porque también alguien confía en lo que estás haciendo. Eso tiene que ver con el amor y la pasión que uno le pone a las cosas”.
Marina Secco, dueña del Café Cassis.

Trabajan con materias primas nobles, ¿Cómo eligen los insumos?

Nuestra carta es muy amplia, tenemos desde gelatos italianos, tortas de autor que suman más de cincuenta variedades; cafés y tés del mundo. Sopas, pizzas, carnes, ensaladas. Chocolates artesanales, volcanes y alfajores argentinos orquestan este espacio único.

Al contar con 19 Franquicias, tenemos que pensar de una manera transversal, para que la experiencia Cassis pueda transmitirse en todos nuestros refugios de la misma manera. Por eso, hemos sido muy estratégicos para encontrar proveedores que se comprometan con nuestros estándares de calidad.

¿Cuáles son los planes futuros para Cassis?

Cassis se encuentra en introspección; estamos buscando nuevos productos para entregar a los clientes. Asimismo estamos avanzando en productos veganos, con menos azúcares refinadas y explorando en harinas alternativas al gluten. Quiero avanzar en una cocina consciente y con salud. Mi sueño es abrir un Cassis en Perú o Argentina en el futuro. Asimismo dentro de Chile, estamos barajando un Cassis Concón, Chicureo, Rancagua, Chillán y Frutillar.

Estamos en el Mes de la Mamá, y como sabemos que siempre están creando delicias especiales, ¿han preparado productos nuevos e innovadores para las reinas de la casa?

MOM, es una campaña que honra el AMOR de MAMÁ; de dedicarle el día, de exagerar y llenarla de Sur. Y tenemos unos cuantos productos que se convierten en el centro del mes de las tortas.

Balcarce: Bizcocho de vainilla, dulce de leche, crema con castañas y merengue. Matilde: Bizcocho harina de almendras y avena rellena con dulce de leche, crema chantilly, duraznos y un toque de oporto. Cubierta de crema y bastones de merengue. Cheesecake de dulce de leche: Base crunchy relleno de queso crema, dulce de leche, caluga y nuez caramelizada. Cheesecake Nueva York: Base crunchy relleno de queso crema y salsa de amarena.

Por último, desarrollamos una línea de bombonería con doce bombones artesanales de chocolate belga rellenos de dulce de leche, nutella, maracuyá y caramelo. Imperdible.

¿Qué consejos le darías al emprendedor o emprendedora que sueña con abrir su propia cafetería o negocio de alimentos y bebidas?

Hoy en día el cliente sabe mucho más; es exigente, tiene mejor paladar y no se conforma con poco. Cada vez es más común encontrarse con clientes que saben tomar un buen café, que buscan sabores innovadores y alternativas amigables con el medio ambiente.

Mi consejo sería mantener tu esencia y hacer lo que mejor sabes, ser constante. Es importante no encasillarse, estar abierto a cambiar, repensar, crear, reinventarse y perseguir tus sueños.

Acerca del modelo de Franquicias Cassis, ¿qué aspectos son indispensables para ti, en cuanto a la experiencia de consumo que deben ofrecer?

La esencia de Cassis no ha cambiado con el tiempo. Quienes hace 13 años nos eligen, ven en nuestros refugios un punto de encuentro para compartir, donde pueden disfrutar siempre de una buena experiencia. Calidad, cantidad y calidez, son tres valores que nuestro público no transa y que nosotros nos preocupamos de homologar en cada refugio.

Nuestras materias primas son de primera, nuestros platos abundantes, generosos y sabrosos y nuestros refugios envolventes y acogedores.

Hay un sello de cultura gastronómica muy potente en tu familia, ¿nos comentas acerca de esa cualidad?

De alguna manera, la esencia de Cassis siempre ha estado presente en mí. La cocina, el chocolate, la pastelería, las pizzas, las sopas, los sánguches, cuentan una historia de tradición familiar; de un conocimiento ancestral, transmitido y heredado de generación en generación.

Crecí en la Patagonia argentina, entremedio de los olores y sabores de una cocina dominada por lo salado -por lado de mi madre- y lo dulce, -por parte de mi padre-.

Esta enriquecedora mezcla argentina-italiana, me inspiró a emprender con fuerza y crear un proyecto gastronómico propio, en el que pudiese compartir la historia culinaria que corre por mis venas de manera creativa y especial.

Por eso, la frontera, comenzando a construir sin mayor ambición, el principio de lo que hoy es Cassis, un espacio de encuentro, que destaca el conocimiento de nuestros antepasados, honrar nuestro artesanato, la abundancia de la cocina sureña y las materias primas del Sur del mundo.

Agradecemos la gentileza de Marina Secco y a su equipo, por el profesionalismo, la dedicación y el prestigio bien ganado que no es solo para Cassis, sino que también fortalece al Bakery nacional en su conjunto.

Con miles de seguidores en redes sociales, Cassis sigue construyendo una bien lograda buena imagen y el sentimiento genuino de cercanía y cálida atención que generan. Para seguirles, acá las cuentas;

https://www.facebook.com/chocolatescassis
https://www.instagram.com/cassiscafe

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