Cereales Chilenos en la Encrucijada

Un momento de inflexión debido a los ajustes en las siembras agrícolas, en medio de una tendencia a la baja de los precios internacionales de los granos.

En un escenario marcado por la disminución de los precios internacionales de los granos y un acceso más restringido a financiamiento local, se vislumbra un próximo ajuste en las siembras de maíz y trigo en nuestro país. Sin embargo, a pesar de los desafíos, se espera una recuperación en la producción de avena y un aumento en el interés por los cultivos que se trabajan con contratos, como la remolacha, cebada y raps, debido a la búsqueda de una mayor seguridad en la comercialización. En esta nota, analizaremos las proyecciones para la nueva temporada agrícola y los factores que impulsan estos cambios.

La tendencia a la baja en los precios internacionales de los granos ha impactado a los agricultores en nuestro país, quienes enfrentan el desafío de adaptarse a un escenario menos favorable. «Cuando tienes un mercado a la baja, postergas la compra lo máximo posible, ya que nadie quiere comprar caro… Yo no sé si existe el tema de que los molinos no quieran comprar, sino que también pude ser que los agricultores no quieran vender por la baja de precios», manifiesta Sergio Ossa, presidente de la Asociación Gremial de Molineros del Centro.

El representante del sector señaló también que los molinos de la zona centro del país actualmente importan el 80% del trigo que necesitan, debido a que la producción nacional solo alcanza a abastecer la mitad del consumo de la nación y no cumplirían con los estándares requeridos. De acuerdo a datos entregados por ODEPA, del total de trigo comprado por los molinos chilenos un porcentaje importante del producto se importó desde Argentina, Canadá y Estados Unidos. Debe también considerarse el conflicto Rusia – Ucrania que ha estresado al mercado.

A pesar de esta coyuntura del mercado, se espera que la siembra de maíz y trigo sufra un ajuste en la nueva temporada agrícola, ya que los precios más bajos de los insumos podrían compensar parcialmente la disminución en los ingresos por la venta de los cultivos. ¿Una noticia alentadora? 216.000 hectáreas de trigo se sembraron en la campaña 2022-2023, con un crecimiento del 15%.

Otra buena noticia se encuentra en la recuperación proyectada para la producción de avena. Este cultivo, considerado un excelente complemento para la rotación de cultivos, ha mostrado un creciente interés en los últimos años debido a su demanda tanto en el mercado nacional como internacional. La avena se caracteriza por su adaptabilidad a diferentes condiciones climáticas y su capacidad para mejorar la estructura del suelo, lo que la convierte en una opción atractiva para los agricultores en este contexto.

Además, se espera un mayor interés por los cultivos que se trabajan con contratos, como la remolacha, cebada y raps. Estos contratos ofrecen a los agricultores una mayor seguridad en la comercialización de sus productos, al establecer acuerdos previos con los compradores sobre los precios y las cantidades a producir. Ante la incertidumbre de los mercados internacionales, esta estrategia busca brindar estabilidad y garantías a los agricultores, quienes pueden planificar su producción con mayor certeza.

A pesar de los desafíos actuales en el sector agrícola, la próxima temporada agrícola en nuestro país se caracterice por ajustes en las siembras de maíz y trigo, así como por una recuperación en la producción de avena. Los agricultores están buscando adaptarse a los cambios en los precios internacionales de los granos y aprovechar los beneficios de cultivos alternativos, como la avena, que presentan un buen potencial de demanda.

Fuentes:
El Mercurio
Diario Financiero
EMOL

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