Huella de Carbono en el Bakery

En la búsqueda continua de adoptar prácticas sostenibles, la preocupación por la emisión de gases de efecto invernadero de los productos que consumimos se ha vuelto relevante.

La Huella de Carbono es una medida que evalúa la cantidad total de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos directa o indirectamente por un producto, servicio o actividad durante todo su ciclo de vida. Incluye todas las etapas, desde la producción de materias primas, fabricación, transporte, uso y disposición final. Cuando se aplica a productos como panes y pasteles, la huella de carbono abarca desde la producción de los ingredientes hasta el proceso de elaboración y distribución.

«No sólo los productos animales tienen una huella de carbono alta: el café instantáneo y el chocolate negro, por ejemplo, emiten entre 20 y 30 kilogramos de CO2 equivalente por kilogramo, una huella similar a la de producir queso parmesano. Entre los que menos emiten están el pan, las bananas y las patatas, que producen cada uno menos de un kilo de CO2 equivalente por kilo», puntualiza una reciente publicación del World Economic Forum.

¿Cómo gestionar esto en el Bakery? Hay naciones que están trabajando activamente en este tema específico: «Para lograr el cero neto, es necesario gestionar el ciclo de vida completo de los productos considerando y calculando todas las emisiones a lo largo de la cadena, tanto hacia como desde la atmósfera. Las emisiones netas cero son un objetivo de sostenibilidad establecido por el gobierno del Reino Unido para alcanzarse en 2050. En pocas palabras, cero emisiones netas significan que todos los gases dañinos liberados en el ciclo de vida de un «producto» se equilibran con los que se eliminan de la atmósfera. Un producto puede ser un objeto físico, como una barra de pan, o un servicio, como la banca por Internet. Cada uno de ellos contribuye con las emisiones en su ciclo de vida e idealmente, también bloquea el carbono», señala el portal especializado Baking + Biscuit International.

La huella de carbono es una medida que evalúa la cantidad de dichos gases liberados durante el ciclo de vida de un producto, desde la producción hasta su eliminación. En el caso del pan, alimentos procesados y pastelería, estos productos también tienen su propio impacto ambiental significativo. A continuación, se abordarán brevemente algunos aspectos clave:

Productos horneados: La producción de pan puede generar emisiones de carbono debido a varias etapas, como el cultivo de trigo, la molienda, el transporte, y la cocción del pan en hornos industriales o locales. Optar por panes elaborados con ingredientes locales, granos orgánicos o técnicas de producción más sostenibles puede ayudar a reducir su huella de carbono.

Alimentos procesados: Generalmente involucra una serie de procesos industriales que conllevan altos consumos energéticos y emisiones de gases de efecto invernadero. Además, la utilización de envases y embalajes también contribuye al impacto ambiental de estos productos. Optar por alimentos con menos procesamiento, envases más ecológicos o incluso preparar comidas caseras puede reducir la huella de carbono asociada a los alimentos procesados.

Pastelería: Los productos tales como pasteles, galletas y bollería en general, suelen requerir ingredientes que pueden tener una huella de carbono significativa. Por ejemplo, la producción de mantequilla o chocolate puede generar emisiones considerables. Al igual que con otros productos, se puede reducir la huella de carbono de la pastelería eligiendo ingredientes más sostenibles y evitando el desperdicio de alimentos.

En general, es importante tomar conciencia del impacto que tienen nuestros hábitos de consumo en el medio ambiente y buscar alternativas más sostenibles. Optar por productos locales, orgánicos y producidos de manera responsable puede contribuir a reducir la huella de carbono asociada al pan, alimentos procesados y pastelería, protegiendo así nuestro entorno y promoviendo un futuro más verde y equilibrado.

En resumen, reducir la huella de carbono en productos como panes y pasteles requiere una combinación de prácticas sostenibles en la producción, transporte, energía y consumo consciente por parte de los consumidores. Las acciones individuales y colectivas pueden marcar una diferencia significativa en la lucha contra el cambio climático.

Fuentes:
Word Economic Forum
Baking + Biscuit
World Grain

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