InterSICOP 2024: Desafíos de las Mujeres en la Panadería

El emprendimiento femenino en este importante rubro de la alimentación mundial es una de las temáticas centrales en este encuentro internacional a desarrollarse en España el próximo mes.

Carmen Saiz, Paloma Silvestrin, María Reyes, Gladys Oslé e Irene Gómez, son solo algunas de las maestras panaderas que se darán cita durante febrero en la nueva versión de InterSICOP, La décimo cuarta edición del Salón Internacional de Panadería, Pastelería, Heladería y Café, que organiza IFEMA MADRID. En esta nota nos centraremos en destacar la trayectoria de tres mujeres admirables por el enfoque personal que le dan al oficio y que también serán parte de InterSICOP: Beatriz Echeverría (Horno de Babette), Asunción Coyo (Panadería Farré de L’aigua), y Yasmina Lafaja (Horno Guiral), ¡mentes brillantes del amasado y los fermentos!

Beatriz Echeverría: “El trabajo de obrador. Ese latir tan especial”

Es propietaria de El Horno de Babette y ganadora de la primera edición de la Miga de Oro. Es además miembro fundador de La Pepa (Pequeños Panaderos Afines) y redactora jefa de la Revista Pan. Un detalle muy importante; es licenciada en Periodismo e Historia con un Master en Historia por Boston University y Doctora en Historia por London School of Economics.

A la pregunta del portal de IFEMA, ¿Cómo ha evolucionado el papel de la mujer en la panadería en los últimos años? Beatriz respondió; “Desde mi experiencia –que no es tan amplia como la que pueda tener alguien que lleve toda la vida en el sector– quizás ahora la mujer empieza a ser más vista en panadería de fuera a dentro, porque dentro siempre ha estado muy presente. Aun así, siguen sonando mucho más los nombres de hombres panaderos que de mujeres. Cuando busco profesores para mis cursos a veces hablo con profesionales que aún no han dado ningún curso, y que considero que tienen potencial porque son buenos comunicadores y tienen amplios conocimientos. Los hombres dicen que sí mucho más rápido que las mujeres, es algo cultural, no nos damos cuenta de la facilidad con que la que el hombre asume protagonismo y la mujer, con frecuencia, lo evita. Me sorprendió cuando empecé en esto cuántas panaderías de las que yo solo conocía al panadero, resultó que también tenían una panadera al mando; y sin embargo la cara pública era él. Los medios se interesan mucho más por los hombres que por las mujeres, y así las mujeres tienen menos referentes, y aunque el género no debería ser relevante cuando buscamos referentes, pienso que en la actualidad todavía lo es”.

Asunción Coyo: “Si el cliente está satisfecho, la panadera está feliz»

Ella es la definición en persona de una panadera artesanal. Todo lo produce a mano y lo reparte personalmente, conociendo, quizá a todos los que comerán su pan en el día. Trabaja por cuenta propia desde hace 30 años en su Panadería Farré de L’aigua, en un pequeño pueblo en España, que solo tiene una veintena de habitantes. A la hora de ejercer su profesión asegura que no ve diferencia entre ser hombre y ser mujer porque ella regenta sola su negocio y «el trabajo sale todos los días». Como en tantos otros ámbitos laborales, la mujer ha estado desde siempre en la panadería, resalta, pero atendiendo al cliente y con otras labores. «Ahora nos hemos dado a conocer más en el sentido de que trabajamos elaborando el pan», afirma.

«En casa, mis padres tenían un horno moruno desde 1940. Los vecinos del pueblo y de la zona llevaban con sus caballerías el trigo y los cereales para molerlos en el molino harinero de agua que tenían, y se llevaban el equivalente en kilos de pan al de harina que habían llevado. Hago las piezas según las directrices y costumbres de mis padres, pero añado cosillas como el uso de una formadora de barras o una pesadora -matiza -. Aunque la base principal es la misma que la de antaño y cada pieza está elaborada de forma manual, una a una».

Yasmina Lafaja: “La panadería en un pueblo es un punto de encuentro social”

Hace tan solo dos años decidió mantener abierta la panadería de su tío. Junto a su madre hoy la regentan. Ella representa la nueva generación, que busca sostener el oficio en zonas rurales. “No es lo mismo hacer repostería en tus ratos libres que meterte a hacer pan a diario, es un mundo aparte y además del tradicional hacemos también ecológico, y con el mundo de las harinas ya te vuelves loca. Estoy feliz, sigo aprendiendo y la acogida de la gente ha sido espectacular ya desde principio cuando el pan no me salía muy bien y me animaban. Con los panaderos de la zona también hay muy buena sintonía y nos ayudamos, es una ventaja trabajar así”, señaló hace unos meses a un medio local.

Y eso no es todo. En InterSICOP, la Confederación Española de Panadería, Pastelería, Bollería y Afines, CEOPPAN, montará un Espacio de Demostraciones, que contará con las exhibiciones de Noelia Verdú (Panadería Maruja), Aida Fuentes (Iza Okindegia) y de Anna Bellsolà (Baluard). En las páginas virtuales de RedBakery tendremos tiempo para destacar también a estas talentosas obradoras españolas.

Fuentes:
Aragón Noticias
IFEMA
La Comarca

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