Natif Chocolat es volver al Origen de los Sabores

Acá se elaboran bombones, tabletas y delicias artesanales con ingredientes reales, mucho amor y cero culpas. Descubramos por qué todos se enamoran de estas texturas y aromas…

Nos acercamos a una muy linda tienda en plena comuna de Providencia, en Santiago de Chile. Lo primero que nos atrae es la delicada elección del diseño, colores y texturas del espacio físico y del packaging de los productos. El aroma sencillamente es de otro mundo… luego de unos segundos se nos acerca nuestra entrevistada, María José Vallejos, Socia Fundadora de Natif Chocolat. ¡Iniciamos la conversación!

¿Cómo nació Natif Chocolat y qué significado tiene el nombre de la marca para ustedes?

Somos una pareja que trabajó durante muchos años en la banca. Yo estuve diecisiete años como agente y mi marido quince, hasta que ambos quedamos fuera del trabajo formal. Fue entonces cuando nos preguntamos qué queríamos para esta nueva etapa. Teníamos hijos pequeños —de diez y trece años— y sentíamos la necesidad de estar más presentes en una etapa clave de sus vidas.

Con ahorros y convicción, decidimos que era el momento de emprender y hacerlo en algo que realmente nos moviera. Adrián siempre ha sido un gran cocinero, y yo sentía una profunda afinidad por la historia y el mundo del chocolate, un producto noble, transversal y muy querido en Chile. Así nació la idea. Estudiamos durante un año junto a una chocolatera argentina, aprendiendo todo el proceso y cómo levantar el negocio desde cero.

De ese camino nació Natif, una marca que busca rescatar lo nativo, lo artesanal, lo hecho a mano. Queremos que cada sabor sea honesto y reconocible, que si un chocolate es de café, el café esté realmente presente. Hoy Natif cumple un año. Esperamos que sea el primero de muchos, porque para nosotros ya no es solo un emprendimiento: es nuestro tercer hijo.

¿Qué valores o principios guían su filosofía de trabajo en relación con el comercio justo?

Nuestra filosofía de trabajo en relación al comercio justo se basa en principalmente la transparencia y la responsabilidad compartida. Creo que construir relaciones honestas y de largo plazo con los proveedores, pero también con nuestros colaboradores, aseguran condiciones laborales dignas y una retribución justa por su trabajo.

Valoramos mucho la trazabilidad de los productos, el origen responsable de las materias primas y un impacto social de cada una de nuestras decisiones comerciales. Siempre buscamos un poco el equilibrio entre la calidad, la sostenibilidad y obviamente la viabilidad económica, para que de verdad esto sea un comercio justo.

«Así nacen nuestras barras: en el mesón, capa tras capa, combinando texturas y sabores que conquistan a cada bocado. Hechas a mano, pensadas para disfrutar». Instagram de Natif Chocolat

¿Qué criterios utilizan para seleccionar los orígenes de cacao?

Actualmente nos proveemos con una marca que nos mantiene muy contentos en todo ámbito… va muy enlazado con la pregunta anterior del comercio justo. Ellos tienen sus propias fincas, se preocupan mucho de sus trabajadores, de la educación de los hijos de sus colaboradores y es un producto de muy buena calidad. Al ser aún nuestra chocolatería más pequeñita, trabajamos súper bien con esta marca y queremos seguir trabajando con ellos.

Eso nos importa mucho, cuál es su origen. Tratamos de ir innovando en algunos productos, algunos orígenes distintos como Perú o Ecuador, porque nos interesa destacar el cacao de Latinoamérica.

¿Qué papel juegan los ingredientes locales y cómo contribuyen al producto final?

Son fundamentales, porque si bien el cacao obviamente no se produce acá en Chile, todo lo que es ganache, todo lo que es praliné se elabora con productos locales. Tratamos de siempre estar buscando, innovando, buscando buenos proveedores de frutos secos. Trabajamos también con lavanda, pimienta y cardamomo. Son productos esenciales para lo que es la identidad de la marca.

¿Cuáles son sus productos más populares y qué los hace especiales?

Las naranjitas confitadas son un producto muy especial. Quienes las compran —ya sean adultos o niños que las llevan para sus padres— suelen hacerlo movidos por la nostalgia, por ese recuerdo de infancia que despierta sabores de otro tiempo.

Por eso se han convertido en uno de los productos más cotizados de la tienda. Su proceso de elaboración dura ocho días: siete de confitado y un octavo día en el que se deshidratan y se bañan, una a una, en chocolate. Así es Natif: tiempo, dedicación y todo hecho a mano.

Otro de nuestros productos más representativos son los alpinos, un chocolate muy nuestro y claramente diferenciador. Se trata de una barra elaborada capa sobre capa, sin moldes, directamente sobre el mesón. Luego se corta con una máquina llamada guitarra, cuyas cuerdas permiten dar al chocolate la medida exacta que buscamos.

Tenemos cinco sabores: ciruelas maceradas en carménère, frambuesa, pistacho, naranjitas confitadas y mantequilla de maní. En las ferias en las que hemos participado han sido un verdadero éxito: llaman la atención de inmediato, son visualmente muy atractivos y no es un producto que se encuentre en cualquier chocolatería.

Y, finalmente, están las tabletas ancestrales, a las que les tenemos un cariño especial. Son tres sabores: chocolate blanco con lavanda y pimienta; chocolate de leche con cardamomo y coco; y bitter con jengibre y canela. Es una propuesta más arriesgada, porque invita a probar combinaciones poco habituales, pero quienes las descubren suelen volver por ellas. Para nosotros, son chocolates nobles, bellos y profundamente nativos.

¿Qué comentario tienen acerca de la actual situación del mercado del cacao en el mundo?

Desde nuestra experiencia en Natif Chocolat, la situación la vivimos bien directamente, ya que el alza fuerte de los precios que hemos vivido desde el 2024 aproximadamente, por la baja producción en algunos países en África, obviamente que impacta directo en los costos de nuestras producciones. Esto nos obliga a ser mucho más cuidadosos en cómo compramos, cuánto producimos y cómo traspasamos esto a nuestros clientes.

Como chocolatería artesanal, no trabajamos grandes volúmenes, por lo cual la volatilidad del mercado nos pega mucho más fuerte, porque cada compra ha ido en ocasiones incrementando el valor, aun así hemos decidido optar por mantener estándares de calidad y relaciones responsables con nuestros proveedores, entendiendo que el comercio justo y la trazabilidad no son negociables, incluso en escenarios complejos.

«En la elaboración del chocolate celebramos rituales que van a alimentar tu espíritu cuando lo disfrutes. Hay una carga energética poderosa en cada proceso para obtener el más delicioso y fino chocolate Natif». Instagram de Natif Chocolat

¿Cómo describirían la experiencia de comprar directo en línea versus visitar su tienda física?

Partimos con una página web, a lo mejor no de muy buena calidad, pero hoy día estamos trabajando con apoyo y ya mejorado, un montón. Ahora contamos con una página súper linda, amigable. Y eso lo estamos viendo también reflejado en las compras que se están realizando por ella. Así que estamos haciendo un trabajo bien fuerte en dar a conocer nuestra marca a través de la web, a través de redes, porque es la forma también de llegar a mucho más público y que nos puedan conocer.

Por supuesto que existe una diferencia. Venir a comprar a la tienda se genera otra relación, se forja comunidad, acercamiento, te da la posibilidad de conversar con el cliente, saber qué es lo que busca; si es un regalo, cómo es la persona a quien se lo quiere regalar o sus propios gustos, qué es lo que le gusta más, chocolate y leche, bitter, los frutos. Y entregamos ese tiempo al cliente porque creemos que comprar un regalo para ti, o para un ser querido en Natif, tiene que ser una grata experiencia.

Un chocolate lo puedes encontrar en cualquier local, en cualquier almacén quizás. Por supuesto, en chocolate artesanal vas a ir a un lugar más especializado. Pero la diferencia de todo siempre lo hace la atención y obviamente eso lo podemos plasmar a lo mejor mucho más en nuestra tienda.

¿Qué tipo de cliente buscan atraer y cómo se diferencia su oferta de otras chocolaterías artesanales en Chile?

Los clientes que queremos atraer son simplemente los que gozan de comer un rico chocolate, los que están dispuestos a probar sabores nuevos, los que les gusta apoyar el comercio local. Estamos aquí con los brazos abiertos esperando a los clientes con mucho ánimo, con mucha energía y con harta calidez porque creemos que la experiencia lo es todo.

¿Cuáles son los siguientes pasos para este lindo emprendimiento?

Los pasos que siguen es consolidar nuestra tienda acá en Los Conquistadores con Pedro de Valdivia Norte, lograr que la página web se dé a conocer, que logremos grandes ventas por ahí y por supuesto nunca dejar de soñar y creer que podemos tener otra tienda sería muy lindo.

Como equipo RedBakery nos alegra conocer a emprendedores como María José y Adrián, ya que transmiten el respeto por la riqueza del cacao, valoran el encanto de sus atributos, aprovechan sus esencias y elaboran chocolates exquisitos con él… con mucho cariño y dedicación. “La Magia de Natif, es nuestro delicioso poder”, nos dicen en Natif Chocolat antes de despedirnos.

¡Acá los pueden encontrar y seguir!
Instagram: @natifchocolat
Tik Tok: @natifchocolat
Tienda Online: www.natifchocolat.cl

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