Royal Bites promete trozos de New York en forma de Galleta

¿La misión?; elevar el concepto de la galleta americana a través de una afinada técnica artesanal y el uso de ingredientes de origen, creando piezas únicas que equilibran texturas sorprendentes.

Paloma Weishaupt, es la socia fundadora de este emprendimiento que cumple con los cuños nativos de toda buena producción artesanal; ingredientes de alta calidad, frescura garantizada, todas hechas a mano, sin conservantes, sin preservantes… sabores genuinos, naturalmente deliciosos y recetas a nivel gourmet; “Disfruta de la perfecta combinación de bordes crujientes y un centro suave y húmedo. Una experiencia sensorial que solo una galleta premium puede ofrecer”, es la invitación que podemos leer en la nueva web de Royal Bites, estrenada recién en enero pasado.

Conversaremos con Paloma, la creadora de esta iniciativa de micro-bakery especializado, que, a diferencia de una pastelería o panadería tradicional que ofrece de todo un poco, es una tendencia que consiste en perfeccionarse en un solo producto hasta alcanzar la excelencia —visión de negocio no muy común en Chile— así, al enfocarse exclusivamente en la galleta estilo americano, se posiciona como un especialista y no como un generalista. Eso agrega un diferencial grande en el ámbito local, porque dentro del mercado mundial, las galletas americanas se clasifican como Comfort Food (comida reconfortante), que es casi sinónimo de excelencia.

Gracias por recibir al equipo de RedBakery; ¿En qué momento decidiste que querías crear tu propio emprendimiento y cómo nació la idea de esta galletería de especialidad?

Aprecio la visita y la posibilidad de promocionar a Royal Bites. Desde el colegio siempre me llamó la atención emprender, aunque en ese momento lo veía como algo lejano. No tenía referentes cercanos en mi familia ni entre mis conocidos, así que parecía un camino bastante desconocido. Por eso decidí estudiar Ingeniería Comercial: sabía que quería tener una carrera, pero también quería adquirir las herramientas necesarias para algún día crear mi propio proyecto.

Antes de Royal Bites intenté emprender en otras cosas, pero con el tiempo entendí que mi verdadera pasión estaba en la pastelería, y especialmente en las galletas. Mis primeras galletas las empecé a hacer en Estados Unidos, durante mi año de intercambio. En ese tiempo, en Chile las galletas estilo americano prácticamente no se conocían —estamos hablando de hace unos quince años—, pero con el paso del tiempo comenzaron a hacerse cada vez más populares y hoy muchos las identifican como galletas estilo New York.

Con los años, este tipo de galletas también ha evolucionado: han cambiado los tamaños, las texturas y los sabores. Ese proceso me llevó a ir perfeccionando y adaptando mi propia receta.

Así nació Royal Bites: con la idea de crear galletas de alta calidad, hechas con ingredientes cuidadosamente seleccionados y una variedad de sabores pensados para distintos gustos. Mi objetivo siempre ha sido que cada galleta sea una experiencia, especialmente para quienes disfrutan de verdad algo dulce y bien hecho.

¿Recuerdas cuál fue la primera receta que sentiste que realmente representaba lo que querías ofrecer?

El primer sabor que desarrollé fue el más clásico de todos: la galleta de chips de chocolate. Pero quise darle mi propio sello, así que decidí rellenarla con Nutella. Cuando la probé con mi familia y amigos, inmediatamente se convirtió en la favorita de muchos. A mi sobrino, por ejemplo, le encanta, y cada vez que nos vemos siempre me pide sus galletas de Nutella.

Con el tiempo, cuando empecé a venderlas, confirmé que no era solo cosa de la familia: rápidamente se transformó en una de las galletas más pedidas. Creo que esa receta refleja muy bien lo que quería transmitir con Royal Bites: el placer de comer algo dulce donde el sabor destaque y el relleno sea realmente generoso.

Para mí es clave no escatimar en ingredientes. La idea es que cada persona que pruebe una galleta Royal Bites sienta que está disfrutando algo abundante y bien hecho, de esos dulces que se disfrutan hasta el último bocado, sin quedarse con gusto a poco.

«Una vitrina que se nota, vende más. Las galletas estilo New York de Royal Bites son grandes, rellenas y llaman la atención al instante. Ideales para cafeterías y panaderías que quieren diferenciarse».
Instagram de Royal Bites.

¿Cómo definiste el concepto de marca? ¿Fue algo planificado desde el inicio o fue evolucionando?

Desde el principio tenía claro que quería construir una marca con una identidad premium, que transmitiera la calidad de las galletas incluso antes de probarlas. Por eso elegí el nombre Royal Bites: “Royal” evoca algo especial y de alta calidad, mientras que “Bites” —mordidas en inglés— refleja la idea de disfrutar cada bocado.

También quise que esa idea se reflejara en el logo: una galleta con una corona, porque siento que, por su sabor y textura, estas galletas realmente se llevan la corona.

Pero más allá del nombre o la estética, el concepto de la marca también está en los ingredientes y en la forma de hacer las cosas. Paloma siempre se preocupa de trabajar con materia prima de primera calidad: chocolate con alto porcentaje de cacao, mantequilla en lugar de margarina y productos que realmente marcan la diferencia en el resultado final.

En un mercado donde abundan las opciones dulces, ¿qué crees que hace diferente a Royal Bites?

Creo que lo que realmente diferencia a Royal Bites es su carácter artesanal. Para mí, la calidad de los ingredientes es fundamental, porque es la única forma de lograr una buena textura y un sabor que realmente destaque. Trabajo con materia prima de alta calidad, cuidando cada detalle para que cada galleta mantenga su sello.

También me gusta ofrecer una variedad de sabores pensados para distintos gustos. Hoy tenemos opciones como chocolate, Red Velvet, manjar con almendra, pistacho y limón, entre otros.

Además, algo muy entretenido de trabajar con galletas es lo versátiles que pueden ser. Siempre estoy probando nuevas combinaciones y desarrollando sabores, porque constantemente aparecen ingredientes o tendencias que se vuelven virales. Eso me permite ir innovando y jugando con distintos ingredientes para crear nuevas versiones que sorprendan a quienes prueban Royal Bites.

Trabajar con producción artesanal implica desafíos. ¿Cuál ha sido el más complejo hasta ahora?

Trabajar con producción artesanal tiene desafíos. Uno de ellos es que, a veces, la palabra “artesanal” puede malinterpretarse y asociarse a un producto de menor calidad. Para mí es todo lo contrario: significa poner aún más atención en cada detalle. Implica seleccionar cuidadosamente los ingredientes y asegurarnos de que cada galleta tenga el relleno y la textura que representan el estándar de Royal Bites.

Otro desafío importante ha sido el aumento del precio del cacao. Hace aproximadamente un año alcanzó niveles históricos, lo que inevitablemente impactó en los costos de producción. Sin embargo, para mí nunca fue una opción reemplazarlo por sucedáneos o utilizar chocolates con menor porcentaje de cacao. Eso habría significado transar con la calidad y con lo que Royal Bites busca transmitir en cada galleta.

“Si tus gustos cambiaron… probablemente subiste de nivel”, es una de las provocadoras frases que nos proponen las ricas galletas de Royal Bites al estilo New York, pero no debemos confundirnos; la propuesta no es ampulosa; es muy simple, muy honesta; “La idea es que cada galleta conserve ese carácter más artesanal y auténtico, donde el sabor se sienta real y lejos de lo que uno suele encontrar en un producto más industrial, nos indica Paloma.

¿Has considerado abrir un punto físico o prefieres mantener el modelo digital por ahora?

He tenido la oportunidad de participar en distintas ferias, y la experiencia ha sido muy positiva. Ahí me di cuenta de algo interesante: las galletas son un producto muy al paso. La gente las ve, y quiere probarlas de inmediato. A diferencia de otros productos, muchas veces no quieren esperar a que lleguen a domicilio, salvo cuando hacen pedidos en mayor cantidad.

Por eso hoy estoy en un proceso de migrar, paso a paso, hacia un modelo más presencial. Actualmente estoy trabajando en algo que me permitirá llevar las galletas a distintas comunas de Santiago y acercar Royal Bites a más personas. Es un proyecto que pronto estaré comunicando a través de mis redes sociales, y que me tiene muy entusiasmada.

¿Qué rol juegan las redes sociales en tu estrategia de ventas?

Las redes sociales cumplen un rol fundamental. Hoy, si una marca no está presente en redes, es casi como si no existiera. En esta era digital es clave destinar tiempo, creatividad y recursos para construir una presencia que conecte con las personas.

En mi caso, como Royal Bites comenzó vendiendo principalmente de forma online, las redes sociales fueron desde el inicio mi vitrina principal. A través de ellas podía mostrar las galletas, los sabores y la identidad de la marca.

Con el tiempo empecé a participar en ferias, lo que generó una mezcla entre lo presencial y lo digital. Aun así, las redes siguen siendo muy importantes, porque permiten ir mostrando lo que está pasando con la marca, comunicar novedades y mantener el contacto con quienes conocen y disfrutan las galletas.

Paloma nos señala que siente que el contenido que más conecta con las personas es el que se percibe auténtico. En sus redes, por ejemplo, muestra parte del proceso detrás de Royal Bites: desde cuando compra los ingredientes, cómo prepara cada sabor de galleta, hasta todo lo que implica prepararse e instalarse en una feria, como la Navideña de Ñuñoa en diciembre pasado; “A la gente le gusta conocer qué hay detrás de una marca, mostrar ese lado más real y cotidiano genera una conexión mucho más cercana con la audiencia. Además, hoy el contenido más natural, sin tanta edición, suele ser el que mejor funciona, porque transmite honestidad y permite que las personas sientan que están viendo el proceso tal como es”, acota con decisión.

¿Qué aprendizajes te ha dejado el proceso de emprender en términos personales?

Creo que uno de los mayores aprendizajes ha sido la constancia y la capacidad de adaptarse. Muchas veces uno comienza a emprender imaginando que todo será como un cuento de hadas, pero en la realidad no siempre es así. Partes con un plan claro, pero en el camino inevitablemente aparecen obstáculos, y lo importante es aprender de ellos y saber superarlos.

También he aprendido que, al comienzo, emprender requiere de muchísima dedicación. Constantemente lo comparo con un bebé: al principio hay que darle toda la atención y el cuidado necesarios para que crezca bien. Por eso, si realmente es algo que te apasiona y a lo que quieres dedicarte, la perseverancia es clave.

¿Qué consejo concreto le darías a otra mujer joven que quiera lanzar su marca gastronómica hoy?

Creo que el consejo más importante es simplemente empezar. Muchas veces esperamos sentirnos completamente listas, pero la verdad es que ese momento casi nunca llega. Por eso, lo mejor es comenzar con los recursos que uno tenga en ese momento, ya sean herramientas, conocimientos o incluso la red de personas cercanas que pueden apoyar.

También recomendaría aprovechar las distintas ayudas que existen para emprendedores. En mi caso, me he apoyado en el centro de emprendimiento de mi comuna y en Sercotec, ya sea a través de asesorías o postulando a fondos que ayudan a impulsar los proyectos.

No son solo galletas; son una experiencia de sabor que fusiona la excelencia premium con la calidez reconfortante del horneado artesanal. ¡Sabor Real, Textura Perfecta! Pídelas a través de su shop online.

Deseamos que sigan los éxitos para Paloma en sus desafíos próximos.

Acá los datos virtuales de Royal Bites;
Instagram: @royalbites.cl
TikTok: @royalbites.cl
Web: www.royalbites.cl

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