Azul Cielo, Tea Butterfly Pea, Crumble de Frambuesa… estos y muchos otros son los ricos sabores que se elaboran en Linares, bajo la tradicional marca Rocciato, famosa en la Región del Maule.
Ahora esta empresa familiar del rubro del Bakery, con más de una década de existencia, ha llegado hace unos meses atrás a Santiago en su nuevo formato de negocio: Una heladería asociada llamada NOOK. Para conocer cómo nació este sueño y cómo se está propagando por Chile nos entrevistamos con la gentil María José Roca, socia fundadora junto a su esposo, Gonzalo Cárdenas.
¿De qué manera llega tu vida el bello oficio de la heladería?
Siempre digo que esta historia no nace en un momento feliz. Cuando estaba terminando la universidad —estudié Ingeniería Civil Química— falleció mi papá. En medio de ese tiempo difícil, con mi familia pensamos en hacer algo en su homenaje. Él era un fanático de los helados y siempre había soñado con tener una heladería. La idea surgió como algo temporal. Creíamos que podíamos lograr un buen producto, pero no imaginábamos cuánto lo iba a valorar la gente.
Empezamos hace once años, cuando el helado artesanal en Chile todavía era incipiente; en ese tiempo, referentes como Bravissimo eran de los pocos nombres conocidos. Lo que comenzó como un proyecto casi simbólico terminó convirtiéndose en nuestro trabajo de todos los días. Y, sin darnos cuenta, también en una forma de mantenerlo presente.
¿Cómo nació NOOK Heladería de Autora?
Cuando conocí a Gonzalo —mi marido y, además, un fanático declarado de los helados— él siempre insistía en que abriéramos una heladería en Santiago. Yo no estaba tan convencida. Venía un poco cansada de todo lo que implica el servicio. Pero cuando uno crea un producto, siempre queda ese “bichito” de querer verlo en vitrina, de observar la reacción real de quien lo prueba por primera vez.
Al final, Gonzalo me convenció. Elegimos un local cerca de la casa, casi como una manera de hacerlo más cercano y manejable. Y ahí entendí que esa es, justamente, la parte más linda de tener una heladería: el contacto diario con la gente. Te dicen si les gustó, si no, cuál es su sabor favorito. La respuesta es inmediata, honesta.
Es muy distinto a lo que hacíamos desde la fábrica, donde nuestros clientes son cafeterías y otras heladerías. Ahí el vínculo es con el dueño del negocio, no con la persona que prueba el helado. Abrir el local fue, en ese sentido, una especie de regreso a la calle. Y siempre lo digo: ha sido una vuelta muy satisfactoria. Estamos realmente contentos.
¿Cómo se respeta la pasión por lo artesanal en la elaboración?
Creo que lo esencial es respetar la pasión por lo artesanal, y eso parte, antes que todo, por una buena elección de materias primas. Nuestra línea es prácticamente cien por ciento de ingredientes reales. Digo “prácticamente” porque hay un helado en particular que lleva chocolate sucedáneo; si usáramos chocolate tradicional, no lograríamos el sabor específico que buscamos en esa receta.
Pero no todo se reduce a los insumos. También están los procesos. Muchos de los ingredientes que utilizamos se elaboran a mano, y aunque producimos varios litros al día, seguimos trabajando a pequeña escala. Usamos una mantecadora que no incorpora aire como las máquinas industriales, lo que mantiene la textura y la densidad propias de un helado verdaderamente artesanal.
En el fondo, se trata de eso: cuidar con rigor las materias primas y respetar los procesos.
“Harto helado, risas y sabores que se robaron el corazón. Gracias a todos por venir—esto recién comienza. ¿Ya tienes tu NOOK favorito? Es hora de elegir calidad: helado de autora hecho con cariño y buenos ingredientes directo del sur de Chile».
Instagram de NOOK Heladería de Autora.
¿Nos comentas acerca de los ingredientes usados?
Tenemos dos grandes líneas de helados. Por un lado, una línea completamente vegana que, en realidad, lo es casi por definición: son todos nuestros helados de fruta. Están elaborados con fruta cien por ciento natural y cada receta contiene más de un cuarenta por ciento de fruta, lo que se traduce en sabores intensos y muy auténticos.
Por otro lado, están los helados de crema, hechos con leche y crema de vaca, respetando la tradición más clásica. Además, contamos con una línea sin azúcar, endulzada con alulosa, pensada para quienes buscan una alternativa distinta sin sacrificar sabor ni textura.
En el fondo, la filosofía es siempre la misma: trabajar con ingredientes lo más reales posible. No utilizamos colorantes ni saborizantes artificiales. Lo que se ve y se prueba en cada helado responde, simplemente, a la calidad y honestidad de sus materias primas.
¿Cuántos sabores tienen habitualmente a disposición?
Contamos con una barquillera de veinte sabores. Algunos se mantienen fijos porque son los más vendidos; otros van rotando según la temporada. En verano, por ejemplo, incorporamos frutas de estación como sandía o melón calameño, que aportan frescura y color a la vitrina. Y hay clásicos que simplemente no pueden salir, como el Doble Manjar Chips —el del chocolate sucedáneo—, que evoca ese postre de infancia que muchos recuerdan con cariño. Es, sin exagerar, el favorito de muchos.
También tenemos distintas versiones de chocolate, incluido uno con naranja que ha sorprendido gratamente. Y está la línea de sabores NOOK, que representa bien nuestra identidad: propuestas más golosas, intensas, pensadas casi como un postre en sí mismas.
De hecho, el nombre NOOK apunta a eso. Más que un gelato tradicional, lo nuestro se acerca a un ice cream cremoso e indulgente. El Doble Manjar Chips, por ejemplo, lleva dulce de leche argentino y va veteado tanto con chocolate como con manjar, logrando una mezcla profunda y reconfortante.
Entre los más llamativos está el cheesecake de pistacho, una forma de reinterpretar un sabor que hoy está muy de moda: helado de queso, salsa de pistacho y galletas de frambuesa que aportan contraste. Y el Banana Nook, un helado de plátano a la crema, siempre con fruta natural, que suma manjar, salsa de chocolate y trozos de brownie. Son combinaciones más atrevidas, sí, pero la idea es justamente esa: que cada sabor sea, por sí solo, un pequeño postre.
Se trata, en esencia, de una propuesta amplia y generosa, pensada para clientes indulgentes que no están dispuestos a renunciar —ni por un segundo— al placer de descubrir y disfrutar. Personas que buscan algo más que un simple helado: quieren una experiencia, un momento propio… y la variedad no es casual. Responde al deseo de ofrecer combinaciones nuevas, atractivas y cuidadosamente logradas, donde la calidad es un punto de partida y no una promesa vacía. Cada opción invita a explorar, a salir de lo habitual sin perder la confianza en un producto bien hecho. Porque cuando se trata de complacencia, no se negocia: se disfruta plenamente.
«Además, tenemos uno de menta natural, que también es de un proveedor maulino. Por tal motivo, es de color blanco, no verde como el que usualmente se vende. Muchos nos preguntan por qué es blanco y es porque lo elaboro con esta hierba natural. Lo mismo sucede con la vainilla, que no es amarilla, sino blanca con puntitos. Es mi sabor favorito», contó María José a Revista Mercado Mayorista de Las Últimas Noticias hace unos meses atrás.
¿Cuáles son los sabores preferidos del cliente de NOOK Heladería de Autora?
Sin duda, el Doble Manjar Chips es uno de los grandes favoritos. Otro que ha tenido una recepción increíble es el Nookies & Cream: un guiño al clásico Cookies & Cream, pero con nuestro propio sello. El nombre juega con el de la heladería y, además, la receta suma una salsa de chocolate que lo hace todavía más goloso.
En los sabores de fruta, el Piña Mango funciona muy bien, al igual que el Frutos Rojos, preparado con berries del Maule. Este último, además, tiene versión sin azúcar. La vainilla también mantiene su lugar entre los preferidos; la hacemos con vainas de Madagascar, lo que le da un perfil más aromático y profundo. En el fondo, cada sabor tiene su público fiel.
La menta sorprende bastante: está hecha con menta natural, por eso no es fosforescente como muchos esperan, pero tiene ese frescor auténtico que la distingue. Y hay uno muy especial, Mi Casa en Rari, con el que ganamos la primera edición de la Copa Nacional de Heladería en Valparaíso en 2018. Lo desarrollamos junto a Rocciato: es un helado de eucalipto con mermelada de manzana verde. Puede sonar inusual —incluso arriesgado—, pero ha conectado muchísimo con la gente y hoy también tiene sus propios fanáticos.
“¡Me encantan! para mí, de los mejores lugares para comer helados de Santiago. El helado de chocolate naranja es brutal y ¡para que decir el doble manjar chips! Todo delicioso y el envío impecable”.
Manuela Iturrieta en Reseñas de Google Maps
¡Todos necesitamos un helado! ¿Cuál recomiendas para este verano?
Para este verano, si tuviera que recomendar uno de los nuestros, elegiría el helado de limón. Es fresco, ligero y muy versátil, perfecto para los días de más calor. Está elaborado con jugo de limón natural, lo que le da un sabor auténtico, vibrante y nada artificial.
Además, se presta mucho para combinar. Mi mezcla favorita —y que siempre sugiero— es limón con vainilla en un barquillo: el contraste entre la acidez refrescante y la suavidad aromática de la vainilla funciona increíble. De verdad, es una apuesta segura.
¿Tu visión del mercado heladero artesanal en Chile?
Hoy la escena es muy distinta a la de hace once años, cuando partimos. El rubro ha crecido mucho: hay más información disponible, más espacios para formarse en heladería artesanal y también una oferta mucho más amplia de proveedores y materias primas. Todo eso habla de una industria que se ha ido consolidando y que, probablemente, seguirá expandiéndose.
Ojalá ese crecimiento se traduzca en más heladerías artesanales en Chile y, sobre todo, en una mayor valoración del producto. Muchas veces el cliente no alcanza a dimensionar todo lo que hay detrás de un buen helado: pruebas, errores, ajustes finos, recetas que se corrigen una y otra vez hasta dar con el equilibrio justo.
Entre los heladeros existe mucha más información y profesionalización. El desafío, quizás, es que ese conocimiento también llegue al consumidor. Que pruebe, compare y aprenda a reconocer un buen helado cuando lo prueba. Porque cuando eso ocurre, la labor artesanal realmente se aprecia.
«Cuando el trabajo lo hace alguien que sabe, el resultado solo puede ser perfecto». Así se refería nuestra entrevistada cuando presentó en redes sociales el lindo mural que adorna la tienda de NOOK Heladería de Autora. Nosotros utilizamos la misma frase para referirnos al trabajo artesanal de María José Roca… ¡Maestra!
Para seguirles, comprarles y disfrutar de estas ricas creaciones les dejamos sus coordenadas online;
Instagram: @nookheladeria
Facebook: @nookheladeria
Web: www.nookheladeria.cl












