Emprendimientos en épocas de crisis económicas

Es una clara tendencia, el hecho de que cada vez que nuestro país atraviesa un período de crisis económica, surgen nuevos y diferentes emprendimientos informales. Un 70% de las empresas en Chile corresponde a Micro (1), es decir, facturación anual por debajo de las 2.400 UF anuales por lo que prácticamente todos los emprendimientos quedan encasillados en esa categoría.

Normalmente son negocios con bajas barreras de entrada; es lo que hemos visto día a día en las intervenciones realizadas en diferentes distribuidores, especialmente los de repostería, donde a partir de una clase de chocolatería básica impartida por el Equipo Gastronómico Carozzi Food Service surgen emprendimientos de este tipo, donde una persona elabora alfajores o cuchuflís que normalmente son comercializados en su círculo más cercano.

Algunos se atreven y van un poco más allá, continúan en cursos o capacitaciones dictadas por los especialistas de Carozzi, lo que abre el abanico y permite ampliar su oferta. De este modo, el emprendedor puede llegar a nuevos espacios, abordar nichos que normalmente la producción industrializada no puede atender, y elaborar sus productos a la medida y gusto del consumidor. Es en este punto cuando el emprendedor se plantea la posibilidad de formalizar su negocio y saltar de su círculo más cercano a uno mucho más amplio, dejando su zona de confort.

La pandemia ha hecho florecer a muchos emprendedores con estas características. Hombres y mujeres, jefes de familia que ante una situación excepcional encuentran una salida preparando almuerzos, tortas, empanadas, alfajores, pan amasado y muchos otros. Entonces el comedor se convierte en sala de procesos y envasado, y el centro de producción es la cocina de su casa, dividida en quehaceres domésticos y atención en los productos elaborados a clientes. Es ahí donde probablemente notan que, las preparaciones ya no son necesariamente para su familia, su núcleo, sino que su función ahora es Producir para Vender.

Las medidas de higiene se intensifican, la presentación y envases de los productos se vuelven prioritarios, casi tanto como la calidad del contenido.

Para todo esto existe mucha información disponible. Estamos a un click de distancia de las respuestas ofrecidas por Google y Redes Sociales en torno a recetas, tendencias, montajes entre otros. Pero Carozzi Food Service fue un poco más allá, ofreciendo un Web Show llamado “Recetas y Consejos”, donde, en un programa de 30 minutos es posible ofrecer a los emprendedores, no solo ideas de recetas y montajes, sino que también cuidados de los alimentos, correcta utilización de ingredientes, mejorar rendimientos, disminuir mermas, y mucho más.

Si hablamos del financiamiento, este probablemente sea una de las principales barreras para desarrollar cualquier idea. Más del 80% (2) de los emprendedores inicia su negocio con recursos propios y solo un 8,5% (3) logra acceder a créditos bancarios. Las restricciones impuestas por estas instituciones son diversas, pero todas generadas a partir del alto riesgo que representa un nuevo emprendimiento. El 57% (4) de quienes comienzan un nuevo negocio ha manifestado haber fracasado en su proyecto actual o en uno anterior, por lo que, bajo las estadísticas resulta comprensible la restricción en el apoyo financiero institucional.

Otra alternativa de financiamiento son los fondos públicos, muchos de ellos otorgados por Corfo, como es el caso del Capital Semilla, Capital Abeja, Financiamiento de S Factory, entre otros, para los cuales es necesario postular presentando un proyecto.

En este escenario, es fundamental la creatividad, en todo sentido, ya que, ofreciendo un producto atractivo, diferente, asequible, es posible hacer crecer tu negocio atrayendo a nuevos clientes. Para esto, la herramienta comunicacional más efectiva en la industria alimentaria es la de “Boca en Boca”, donde un cliente o comensal le transmite a otro sobre los buena o mala de la experiencia vivida con un producto o servicio. Literalmente es GRATIS, pero no automática. Es necesario construirla jornada a jornada desde el día 1, cuidando aspectos que no son necesariamente los alimentos que salen de la cocina, si no que valores agregados como cordialidad en la atención, flexibilidad en atender requerimientos específicos o los tiempos de respuesta, factores determinantes en la decisión del cliente. ¿Volver o no volver?

Sobre el último punto, la ubicación se vuelve un factor relevante, que influye en los gastos de transporte, el costo de oportunidad relacionado al tiempo invertido en trasladar versus lo que podría haber producido en ese mismo lapso. Ahí, la Post Pandemia representará una oportunidad para quienes comiencen con sus emprendimientos, ya que será posible encontrar mayor disponibilidad de locaciones a precios muy atractivos, debido al lamentable cierre de quienes no pudieron afrontar este período.

El emprendimiento nunca es fácil, requiere de toda la dedicación que sea posible otorgar, y aun teniendo la expertise, el buen desempeño del negocio no está asegurado, el éxito estará reservado para quienes tengan la capacidad de hacer comulgar lo técnico y lo comercial, y la correcta comunicación del valor agregado.

Fuente: (1) (2) (3) (4) ASECH – Estudio “Radiografía del emprendimiento en Chile 2018”.