En Viña del Mar y Curauma, en la Región de Valparaíso, se ubica este emprendimiento que, con base en el cariño por lo bien hecho, está dejando huella en paladares y corazones.
Pasquilú nació entre hornos encendidos y sobremesas familiares. Surgió desde la cocina, sí, pero esencialmente desde el corazón: de esa mezcla de herencia familiar, amor profundo por lo dulce y el impulso de emprender con identidad propia, después de años afinando recetas, probando combinaciones y buscando ese punto exacto donde técnica y emoción se encuentran.
El nombre fue elegido con esmero y cariño; Pasquilú es un guiño íntimo, un acrónimo cargado de afecto que nace en el núcleo de la familia. Es una adaptación del nombre Pascale (la hija de Carolina), y en esa transformación hay toda una declaración de principios. Cada pastel que sale del horno es, en el fondo, una extensión del amor de su fundadora, Carolina Huerta, por Pascale. Pero también es una forma de proyectar ese mismo sentimiento —genuino, delicado, respetuoso— hacia cada cliente que cruza la puerta o hace un pedido a través de la página web.
En Pastelería Pasquilú no se trata solo de endulzar el día; se trata de cuidar los detalles, de envolver cada creación en una historia y de construir, poco a poco, una comunidad que crece día tras día. Con esa calidez que se percibe incluso antes del primer bocado, comenzamos la conversación con Carolina. ¡Bienvenidos!
¿Cómo ha recibido la ciudad tu emprendimiento?
La recepción ha sido excepcional y orgánica. En solo tres años, pasar de un sueño a contar con dos locales físicos y una fábrica propia demuestra que la ciudad y nuestra comunidad valoran la autenticidad. Los clientes han adoptado a Pasquilú no solo como un lugar para comprar dulces, sino como el cómplice de sus celebraciones más importantes, generando una lealtad basada en la confianza, el sabor constante y la calidad suprema de nuestras fabricaciones.
En tiempos digitales para nuestro rubro, ¿Qué ventaja crees que pueden tener las pastelerías como Pasquilú cuando cuentan con un local físico?
Hoy lo digital dejó de ser un complemento para transformarse en un pilar. Para nosotros es clave en términos de alcance y visibilidad. Durante el último año triplicamos los esfuerzos, pero no fue solo una cuestión de publicar más: detrás hubo estrategia, planificación y, sobre todo, un equipo humano y técnico que entendió cómo traducir nuestra esencia al lenguaje de las redes sociales. Ese trabajo coordinado ha sido fundamental para crecer, conectar y mantener una conversación constante con nuestra comunidad.
Ahora bien, por más potente que sea el mundo online, sabemos que no lo es todo. La combinación con el local físico aporta algo que ninguna pantalla puede replicar: la experiencia sensorial completa. El aroma que se percibe al entrar, la textura de un bizcocho recién horneado, los colores reales, el sonido del café sirviéndose. Esa dimensión tangible, cercana y emocional termina de cerrar el círculo. Lo digital convoca; el espacio físico enamora.
También genera confianza: En un rubro donde la higiene y la frescura son críticas, ver el local y el rostro de quienes preparan el producto genera una seguridad que el «dark kitchen» o los locales que son solo delivery, rara vez logra.
Y, por supuesto, es un buen punto de encuentro: Pasquilú se convierte en un destino, un refugio para una pausa en el día.
«Todo lo que soñamos, hacemos, diseñamos, creamos, horneamos, decoramos, y sacamos de nuestras cocinas, es con la mayor dedicación, atención al más mínimo detalle y una tonelada de amor. Este es un trabajo sincronizado de muchas etapas, personas y colaboradores que colocamos todos nuestros talentos y capacidades para que Uds. disfruten de nuestras dulzuras en sus mesas. Gracias por ser parte de nuestra historia y preferir nuestros productos para acompañarles en sus momentos más especiales».
Instagram de Pastelería Pasquilú.
¿Qué productos son los que se destacan entre tus clientes?
Sin duda, las preparaciones que mezclan lo tradicional, como el manjar artesanal y los frutos rojos locales, con técnicas modernas de pastelería fina y materias primas seleccionadas son de las favoritas. También destacamos la línea de bollería o galletas artesanales que acompañan el café diario de quienes visitan los locales y una constante búsqueda de mejores materiales y acabados.
Si hubiera que elegir una corona, la Torta Amor es nuestra insignia. Es el producto que los clientes recomiendan de boca en boca y el que nunca puede faltar en nuestras vitrinas.
Más allá del sabor, los clientes destacan la calidad de materias primas y nuestros espacios físicos para complementar la experiencia. Desde nuestros baños hasta nuestras vitrinas, ese es nuestro eslogan interno.
Y en esta parte de la entrevista viene la tradicional pregunta; ¿Qué planes tiene Pastelería Pasquilú para los próximos años? La respuesta es directa y llena de perspectiva por parte de Carolina: “La meta es la expansión inteligente, sin descuidar nuestra fina y delicada marca. A corto plazo: Estandarizar la producción para asegurar que el tercer y cuarto local mantengan la «mano» y “ojo de Carolina en todo lo que idealizamos y fabricamos. A largo plazo: Convertirse en una cadena boutique referente, posiblemente explorando líneas de productos empacados de alta gama y una plataforma de e-commerce robusta que complemente la experiencia física”.
¿Cómo ven el desarrollo de la industria pastelera en nuestro país?
Vemos una industria en fuerte y plena evolución. El consumidor actual es mucho más exigente; ya no busca solo «algo dulce», sino que valora el origen de los ingredientes, incluso el país de procedencia, como chocolate belga o pistacho italiano, la reducción de azúcares procesados y la estética. La pastelería chilena está dejando de ser solo «tradicional» para ser competitiva a nivel internacional en técnica y presentación. Y esto es el norte en nuestro proyecto con Pasquilú.
«Detrás de cada torta que llega a tu mesa hay una historia hecha a mano, con dedicación y mucho, mucho amor. Porque creemos que la magia de una buena torta no está solo en el sabor, sino en todo lo que hay detrás: los ingredientes frescos, las recetas que heredamos y perfeccionamos, y las manos expertas que trabajan con cariño».
Instagram de Pastelería Pasquilú.
La pastelería está en alguna medida ligada al diseño, al arte y a la moda. ¿Hay trabajo de diseño en los productos Pasquilú?
Absolutamente. En Pasquilú entendemos que «la vista es el primer bocado». Esa fue la razón para nuestro rebranding en 2025 tanto digital y físico. Todo lo que comunicamos en redes y lo que transmitimos en nuestros espacios físicos. Queremos que el 2026 sea un año en el que transmitamos en totalidad nuestra conexión con lo delicado, fino y femenino que hacemos. De hecho, todas nuestras Tortas ahora tienen nombres femeninos, queremos que ellas representen lo que somos como marca, sus colores y terminaciones individuales. Al igual que en la moda, nos adaptamos a las temporadas, usando colores, flores y frutas según la estación, haciendo que cada colección de temporada sea visualmente coherente con el estilo de vida de nuestros clientes.
Detrás de cada acción hay algo más que un proceso bien ejecutado: hay una historia de dedicación constante. Una búsqueda silenciosa —y a veces obstinada— por alcanzar ese equilibrio delicado entre la tradición que nos sostiene y la experimentación que nos impulsa a avanzar. Porque respetar el oficio no significa quedarse inmóvil; significa entender de dónde venimos para decidir, con criterio, hacia dónde queremos ir.
Ese amor por lo que hacemos se manifiesta en la disciplina diaria, en levantarse temprano incluso cuando nadie lo ve, en repetir una receta hasta que alcance su mejor versión. Está en la atención casi obsesiva por los detalles, en ajustar una textura, corregir un horneado, mejorar una presentación. Y, sobre todo, en la voluntad firme de ofrecer algo genuino, honesto, en medio de un mercado cada vez más competitivo. No se trata solo de destacar, sino de tener algo verdadero que decir —y que ofrecer— en cada producto que llega a manos del cliente.
Por esto, se aprecia lo que elaboran diariamente en esta joven pastelería y eso la hace “muy seguibles” en el mundo online. Acá la presencia social online de Pasquilú;
Instagram: @pasteleria_pasquilu
Facebook: @Pasteleria-Pasquilú-100095167722665
Web: www.pasteleriapasquilu.cl

























Somos clientes de PASQUILU y hemos visto su crecimiento el ultimo periodo! Que alegria verlos aqui <3 Somos reales Pasquilovers!
El detalle mas importante de Pasquilu, ha sido que nosotros como cliente, no hayan hecho sentir parte importante de su crecimiento, además de mencionar que son mi exquisitos todos sus pasteles y tortas