“Se realizarán tareas de mantenimiento planificado y se otorgarán licencias, como parte de un acuerdo alcanzado”, expresó la multinacional a los medios de comunicación especializados.
Sin embargo la decisión no se ha tomado de modo transparente por los mercados y puede contener otros matices; «El freno en la fábrica de multinacional Mondelez, en la ciudad bonaerense de Pacheco, donde se elaboran marcas como Oreo, Terrabusi y Milka, impactó de lleno en la industria alimentaria argentina tras la decisión de la empresa de interrumpir la producción. Si bien en el sector se asegura que la decisión es una respuesta directa al descenso del consumo y el sobre stock acumulado, la empresa indicó que se trata de una situación propia de la planificación y adecuación operativa, que se ha realizado en otras oportunidades a fin de mantener la sustentabilidad de la actividad a largo plazo”, destaca el portal de noticias InfoBae de Argentina, manifestando la inquietud del mercado local.
Recordemos que hace un poco más de un año, la compañía había comunicado un cambio de estrategia en la producción, producto de la alta volatilidad en los precios y en la obtención de uno de los insumos clave sus operaciones; el chocolate. “Para enfrentar los costos de la materia prima y disminuir problemas logísticos, la firma instaló parte de su operación en Brasil, Argentina y Perú, lo cual le ha permitido ser más competitiva en la región”, decía el portal DF Sud en agosto de 2024.
Esto porque en los últimos meses, el chocolate ha adquirido un matiz más amargo, y no precisamente por su receta. El fuerte aumento en los precios del cacao —que durante los primeros siete meses del año acumuló un alza del 53%— ha puesto bajo presión a toda la industria. Frente a este escenario, las empresas han debido buscar fórmulas para amortiguar el impacto y evitar, en la medida de lo posible, trasladar completamente el costo al consumidor final.
Un ejemplo claro es Mondelez International, fabricante de marcas como Oreo y Milka, que ha logrado sostener sus resultados ajustando de manera estratégica su estructura productiva. La compañía decidió acercar la fabricación a sus mercados clave, especialmente en América Latina, como una forma de contener gastos logísticos y estabilizar su cadena de suministro.
En esta línea, Brasil y Argentina se han convertido en nuevos polos de producción, reemplazando en parte la importación que antes se realizaba desde Europa, una práctica que se mantuvo hasta la pandemia. Con este cambio, Mondelez busca no solo reducir costos, sino también responder con mayor agilidad a la demanda regional en un contexto global más desafiante.
Fuentes:
InfoBae
Mondelez International
Diario Financiero Sud
