USA redefine su Política Nutricional y las Industrias Reaccionan

En un giro que muchos califican de histórico, el Gobierno de Estados Unidos presentó hace unos días atrás las nuevas Guías Alimentarias 2025–2030 y los mercados del Bakery toman nota.

Marcando un cambio radical en la forma en que el país aconseja a su población a comer. Bajo el lema “coman comida real”, estas directrices sustituyen meses de debates y recomendaciones tradicionales por un enfoque centrado en alimentos mínimamente procesados, alto consumo de proteínas y reducción drástica de azúcares y ultraprocesados.

El documento, que se actualiza cada cinco años, abandona el modelo “My plate” y recupera un gráfico basado en una pirámide invertida en la que la parte superior —más recomendada— prioriza proteínas de calidad, lácteos enteros, grasas saludables, frutas y verduras, relegando los granos refinados y los productos procesados a una posición secundaria.

El Secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., junto con la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, defendió el cambio como una respuesta directa a las crecientes tasas de obesidad y enfermedades crónicas en Estados Unidos, estrechamente vinculadas con dietas altas en alimentos procesados y azúcares añadidos.

Impactos positivos: oportunidad para innovación y productos más saludables

La industria global del Bakery, que abarca desde panaderías artesanales hasta grandes fabricantes de productos horneados, podría interpretar estas nuevas guías como un llamado a redefinir el portafolio de productos:

Mayor demanda de granos integrales y opciones saludables: Aunque la pirámide coloca los granos integrales en la base, su inclusión se sigue considerando positiva si se interpreta como incentivo para sustituir los granulados refinados y harinas blancas por integrales ricos en fibra. Los consumidores pueden orientar sus compras hacia panes, crackers y productos horneados de alta calidad nutricional —alto contenido de fibra, bajo azúcar y sin aditivos artificiales— en línea con las nuevas recomendaciones.

Crecimiento de segmentos “better-for-you”: La tendencia hacia productos considerados más saludables dentro del universo de snacks y Bakery podría acelerarse. Esto ya se observa en datos recientes del sector, donde productos bajos en azúcar, sin gluten, o con ingredientes funcionales han ganado tracción frente a opciones ultra procesadas.

Incentivo para innovación y reformulación: Este reajuste exigirá a las marcas el innovar en formulaciones, reduciendo azúcares añadidos y harinas refinadas, e incorporando ingredientes alternativos como harinas completas, legumbres o semillas, que pueden resultar más alineados con las nuevas pautas.

Sin embargo, no todo es optimismo para el sector:

Menor demanda de productos ultraprocesados: Una de las señales más claras de la nueva guía es la advertencia directa contra los alimentos ultraprocesados, clasificados como perjudiciales para la salud y vinculados a enfermedades crónicas. Esto incluye productos de bollería industrial, galletas, snacks dulces y otros horneados empacados ricos en azúcar y aditivos. El mensaje oficial puede traducirse en reducción de consumo de estos productos por parte de consumidores más conscientes de su salud.

Impacto en mercados financieros y percepción de marcas: La reacción de los mercados fue inmediata; gigantes del sector alimentario con productos ultraprocesados, desde bebidas azucaradas hasta snacks empaquetados, vieron caídas en sus acciones tras el anuncio de las nuevas guías, reflejando la posible presión en ventas y crecimiento de marcas vinculadas a estos segmentos.

Presión sobre precios y acceso: La transición hacia ingredientes más naturales o integrales puede elevar los costos de producción y venta. Esto podría trasladarse a precios más altos para el consumidor final, afectando el acceso a productos de panadería más saludables, especialmente en mercados con poder adquisitivo limitado.

Un punto de inflexión para la industria global

Al finalizar este reporte es importante hacer notar que las nuevas Guías Alimentarias de USA no son una regulación legal, sino orientaciones que influirán en políticas públicas, programas educativos y en las decisiones de compra de consumidores y grandes compradores como escuelas o instituciones. Para la industria global del Bakery, este cambio puede representar tanto una oportunidad de renovación y crecimiento en segmentos saludables como un desafío para productos altamente procesados que ahora quedan en el punto de mira.

Este evento podría convertirse en un punto de inflexión: las marcas que sepan anticipar y adaptarse al renovado enfoque en “alimentos reales” pueden liderar la próxima generación del mercado. Aquellas que no lo hagan, podrían ver erosionar su presencia en una economía cada vez más orientada hacia la salud y la longevidad.

Fuentes:
TeleMundo
El Comercio (Perú)
InfoBAE

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