En Chile conocemos relativamente bien el sándwich de miga, hecho de pan de molde sin corteza. Hoy otro aperitivo está recobrando su espacio en la costumbre sanguchera del vecino país.
Así los define el portal noticioso Info BAE: «Los fosforitos de hojaldre son un clásico de la repostería argentina que combina capas crujientes de masa de hoja con un relleno salado irresistible. Estos pequeños bocados suelen encontrarse en panaderías y confiterías, siendo protagonistas de reuniones familiares, meriendas y celebraciones especiales. Su equilibrio perfecto entre textura y sabor los convierte en una delicia que encanta a todos». En los últimos años, muchas panaderías argentinas han recuperado o reinterpretado este clásico, devolviéndole presencia en las vitrinas y celebrando así un producto que une tradición, sencillez y sabor.
“Desde 2020 el fosforito está de a poco recuperando su merecido lugar, enarbolado como bandera por una generación joven de panaderos y pasteleros que miran el pasado con respeto y creatividad”, relata el portal de noticias argentino La Nación. Y es acá donde hacemos un paréntesis para destacar este rescate, porque en RedBakery no solo estamos ocupados por destacar las nuevas tendencias sino que también con la misma fuerza, nos importa que la tradición panadera – pastelera de nuestros países de Sudamérica no se pierda y esto implica liberar del olvido aquellas preparaciones que fueron ampliamente disfrutadas por las generaciones que nos antecedieron.
Volvamos a los Fosforitos Argentinos. Aunque el origen exacto del nombre es popular más que etimológico, lo importante es que el vocablo terminó por identificar este bocado tradicional dentro de la gastronomía popular. Su forma asemejaría a pequeñas cajas de cerillos. Su masa hojaldrada combina perfecto con la tradicional dupla jamón – queso, pero también se está reinterpretando en sabores agridulces o derechamente indulgentes, así es posible encontrarlo en presentaciones con azúcar glas o glaseado en su superficie.
Y este proceso de recuperación tiene un relato que deseamos compartir; “Antes de lanzarlos investigamos un poco, probamos fosforitos de muchas de las panaderías clásicas y la verdad es que encontramos que estaban muy maltratados, usando margarinas, no dándole el tiempo adecuado de descanso a la masa”, relató Sofía Jungberg, una de las creadoras de La Kitchen, una cafetería de mucha onda y que está en tendencia desde su inauguración en Belgrano y Villa Ortúzar.
Otro dato: Ya han realizado tres versiones del «Fosforito Fest» Y nos parece que eso es poner en valor la tradición, con nuevo enfoque.
