El Alfajor como Embajador: La Estrategia de Havanna

En el ecosistema mundial de la repostería y confitería industrial, pocos casos de estudio son tan fascinantes como el de esta marca de alfajores argentina. Analizaremos aquí su “Smart Bakery”.

Lo que nació hace casi 80 años, concretamente en el año 1947 en un pequeño obrador de la ciudad de Mar del Plata, se ha transformado en una maquinaria de comercialización global que utiliza, de un modo muy estratégico, los aeropuertos no solo como puntos de venta, sino como plataformas de validación de marca.

Para un profesional del Bakery, la pregunta es obligatoria: ¿Cómo un producto con una vida útil de entre 60 y 90 días logra dominar los pasillos de las terminales internacionales más transitadas?

1. El Alfajor como «Souvenir de Último Minuto»
La estrategia comercial de Havanna en los terminales aéreos como Ezeiza (Buenos Aires), Guarulhos (São Paulo) o Barajas (Madrid) se basa en la psicología del viajero. En ese estado mental productos como el alfajor ocupan un espacio único: son un regalo de alta percepción de valor, pero de bajo costo relativo comparado con otros artículos típicos de los Duty Free.

Al ubicar sus locales estratégicamente después de los controles de seguridad, Havanna captura la «compra de impulso por compromiso o nostalgia». Según datos de mercado de los últimos años, el ticket promedio en estas terminales es significativamente superior al de un local de calle, impulsado por la venta de cajas de 12 y 24 unidades en lugar del consumo individual.

2. Estandarización y el Concepto «Smart Bakery»
El éxito de su expansión internacional radica en la invariabilidad del producto. Havanna ha perfeccionado una cadena de suministro donde el alfajor que se compra en el aeropuerto de Santiago de Chile tiene exactamente la misma humedad en la masa y la misma reología (estudio de deformación y estrés), en el dulce de leche que el producido en Argentina.

Esta consistencia técnica permite que la marca funcione bajo un modelo de franquicias controladas, donde el local del aeropuerto no necesita una infraestructura muy compleja, sino una gestión logística eficiente de stock. La clave aquí es el empaque: un diseño que comunica premiumidad y que está diseñado para soportar variaciones de presión y temperatura de los vuelos internacionales sin comprometer la estructura de la cobertura de chocolate.

3. Innovación en el Mix de Productos (2025-2026)
Para mantener la relevancia frente a un consumidor global más consciente de la salud, la marca ha diversificado su oferta en terminales aéreas:

Líneas Gluten-Free: La introducción del alfajor sin TACC (Sin Trigo Avena Cebada y Centeno) ha sido un movimiento maestro para capturar al segmento de viajeros con restricciones alimentarias, un mercado que crece a doble dígito anualmente.

Ediciones de Origen: El lanzamiento del alfajor con Sal Marina (homenaje a Mar del Plata) no solamente fue un éxito de ventas, sino una herramienta de marketing que elevó el posicionamiento de la marca hacia la categoría de gourmet nacional.

4. El Local como Experiencia de Marca
Havanna no solo vende cajas; vende una experiencia de cafetería. Al replicar su modelo de «Coffee Shop» en las puertas de embarque, logra que el aroma y la estética del local funcionen como un imán sensorial. En el contexto del Bakery moderno, este enfoque omnicanal asegura que el cliente que prueba un café y un alfajor mientras espera su vuelo, busque la marca al aterrizar en su destino o la compre para llevar un pedazo de esa experiencia a casa.

La lección de Havanna para la industria del Bakery es clara, pero anclada con trabajo y estrategia: la calidad técnica del producto es el cimiento, pero la inteligencia geográfica y la adaptación al canal Travel Retail son las que construyen un imperio global.

Fuentes:
Mundo Dinero
Radio Extra
Agro Empresario

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