Los ministerios de Salud y Hacienda, se encuentran evaluando la posibilidad de gravar todos los alimentos con sellos negros, o empezar por los que sean altos en azúcar. Diferentes referentes de la industria consideran que la medida se trata de una “mala idea”, o que esto se puede transformar en “una bolsa de gatos”, ya que según ellos, existen políticas más amplias en curso.
El gobierno trabaja en los siguientes pasos para complementar la actual ley de etiquetados, con medidas que permitan estimular la alimentación saludable e incentivar a las empresas a seguir bajando los nutrientes críticos de sus productos. En este marco el senador Guido Girardi, miembro de la Comisión de Salud del Senado y autor de la ley de etiquetado nutricional propuso a la Comisión Asesora ministerial que se grave con un 20% a aquellos alimentos que tengan más de 10 gramos de azúcar por cada 100 gramos de producto y que se vaya incrementado proporcionalmente de acuerdo al incremento de la azúcar.
Girardi, luego de su reunión con la Comisión Asesora ministerial, que analiza propuestas para gravar con impuestos a alimentos sólidos con alto contenido en azúcar, explicó que “mi propuesta es que comience con un impuesto de un 20% a aquellos alimentos que sobrepasen lo que está establecido en el reglamento”.
“Los alimentos saludables, como frutas y verduras, debieran tener un subsidio y ser más baratos para ayudar a los sectores de menores recursos que van a dejar de ingerir comida basura y puedan tener un mayor acceso a la comida saludable” agregó el senador PPD.
En 2014, las bebidas azucaradas tuvieron un alza de sus impuestos al pasar de 13% a 18%. En esa ocasión también se disminuyó el gravamen a los líquidos sin azúcar, como el agua mineral, que bajó de 13% a 10%.
México es uno de los países que implementaron la medida a bebidas azucaradas y según información de la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile, logró disminuir su consumo en un 9%.
Fuentes :
www.lasegunda.com www.latercera.com www.ipsuss.cl
