Esta cosmopolita ciudad, históricamente basada en el té, apunta hacia otra infusión. Ya conviven en sus modernas calles casi diez mil cafeterías contemporáneas de altísima calidad y diversidad.
El portal de economía global Bloomberg nombró a esta metrópolis oriental como «la ciudad cafetera más atractiva del mundo», un título que habría sido cuestionado hace solo una década. Aunque su importancia va más allá de la escala. Shanghái destaca como destino del rubro porque muestra cómo podría ser la próxima era del consumo de café: experiencial, impulsada por la tecnología y orientada a la creación de comunidades.
De hecho, los números son complejos de refutar. En 2024, la ciudad contaba con la sorprendente cifra de 9115 cafeterías, más que Tokio, Londres e incluso Nueva York. El consumo de café en China ha crecido 150% en los últimos 10 años, muy por encima de la media mundial. Casi de la noche a la mañana ha surgido todo un ecosistema: tostadores locales, cadenas boutique y conceptos de venta al por menor basados en la tecnología.
Hay más cifras contundentes; El consumo proyectado de café en China es de 6,3 millones de bolsas, cuyo peso unitario es de 60 kilos cada una. Otros datos; la asistencia al último Festival del Café Jing’an fue de más de 50.000 personas y la 28ª edición de Bakery China 2026, que se celebró recientemente en el Centro Nacional de Exposiciones y Convenciones (NECC) de Shanghái reunió a más de 500.000 personas. «Tras casi tres décadas de desarrollo, Bakery China se ha convertido en un referente mundial para la industria panadera. La exposición de este año impulsará aún más el desarrollo de alta calidad del sector y abrirá un nuevo capítulo junto con profesionales del bakery y la cafetería de todo el mundo», señaló a la prensa especializada hace unos días atrás Zhang Jiukui, CEO de la Asociación China de la Industria Panadera y de Confitería.
Y también se han transformado allí nuevos hábitos de consumo como tendencia; El café como cóctel. A menudo, el café se considera un ingrediente destacado en lugar de un fin en sí mismo. Esto se evidencia especialmente en las bebidas «de autor» de diversos locales de Shanghái.
Fuentes:
Ferfect Daily Grind
La República
PR Newswire
