El Mapa de las Mejores Viennoiseries del Mundo

Estos elegantes hojaldres son un “triple puente” entre la panadería, la pastelería y el mundo de los delicatessen. En esta ocasión revisaremos los top ten de esta categoría a nivel global.

Primero se debe puntualizar que las viennoiseries son pasteles elaborados con masa enriquecida y leudada, a medio camino entre el pan y el postre, conocidos por sus capas hojaldradas y su aroma a mantequilla. El nombre de esta clase de productos del Bakery hace referencia a Viena, donde surgieron las técnicas de repostería que inspiraron panes como el croissant, antes de extenderse por Francia y luego por otras zonas del mundo.

Para revisar este exclusivo ranking, recurriremos a un mapa interactivo que recientemente ha publicado el portal especializado Taste Atlas. Y la competencia en este segmento es muy pareja para esta enciclopedia de los sabores del mundo, puesto que entre la posición N°1 y el puesto N°18 de este escalafón, solamente hay una diferencia de 0,9 puntos de medición. Los primeros 10 de este listado comienzan con un triple empate en el primer lugar entre el ya clásico Croissant francés, el Kanelbulle de Suecia y el Franzbrötchen de Alemania, los tres con un puntaje de 4.3

Respecto al Croissant, así lo describe la enciclopedia online que hemos mencionado; “Los expertos coinciden en que el croissant estuvo fuertemente influenciado por la cocina austriaca kipfels. Este pastel se originó en 1683 como una celebración de la victoria austriaca sobre el Imperio Otomano; su forma supuestamente imita la luna creciente que se encuentra en la bandera turca. Sin embargo, el croissant se volvió francés en el momento en que la gente empezó a elaborarlo con hojaldre, una innovación francesa. Hoy en día, los croissants franceses vienen rellenos de chocolate, mermelada, pasas o incluso queso crema. Se venden frescos en numerosas panaderías francesas y se consumen principalmente como desayuno”.

El rollo de canela o Kanelbulle es un famoso pastel sueco elaborado con masa con levadura, rica en mantequilla, endulzada y con sabor a cardamomo, y relleno de canela, mantequilla y azúcar. “Tradicionalmente, el Kanelbulle también lleva azúcar perlado por encima, aunque algunas variantes pueden llevar azúcar de cardamomo o almendras fileteadas. Los rollos de canela se asocian típicamente con el fika, una forma tradicional sueca de socializar con café y pastel”, señala Taste Atlas.

Y el tercer viennoiserie que comparte el lugar de privilegio de este listado es el Franzbrötchen. Así lo define Taste Atlas; «Este delicioso pan dulce alemán se sirve tradicionalmente con una taza de café como acompañamiento. Inicialmente fabricado solo en la zona de Hamburgo, ahora también está disponible en otras ciudades alemanas. La receta original incluye harina, mantequilla, leche, levadura y azúcar, con un relleno compuesto por azúcar y canela. Sin embargo, también se pueden añadir pasas, chocolate o semillas de calabaza. La masa se dobla varias veces y se glasea con mantequilla, desarrollando una capa pegajosa y un rico sabor en el proceso. El nombre de este plato posiblemente esté relacionado con los franceses, que habían ocupado Hamburgo durante el gobierno de Napoleón. Alternativamente, se dice que un panadero de Hamburgo una vez cocinó un Franzbrot (pan francés) en mantequilla, creando así el Franzbrötchen”.

En los siguientes puestos del ranking están; Kouign-Amann (Francia, 4.2 puntos), Cinnamon Rolls (Canadá – USA, 4.2 puntos), Pain au Chocolat (Francia, 4.2 puntos), Wienerbrod (Dinamarca, 4.1 puntos), Medialunas (Argentina, 4.1 puntos), Brioche (Francia, 4.1 puntos) y en el décimo lugar es para Chouquette (Francia, 4.0 puntos)

De este grupo queremos destacar al único representante de américa del Sur; La Medialuna Argentina. Así la describe Taste Atlas: “Estos suaves panecillos en forma de media luna se consideran la versión argentina del tradicional francés croissants. Aunque son muy similares a la variedad francesa, las medialunas son un poco más húmedas, más pequeñas y un poco más dulces. Hay dos tipos tradicionales de medialunas: la versión más grande hecha con mantequilla y la versión más pequeña hecha con manteca de cerdo. Ambas variedades suelen prepararse solas, con un glaseado de ron y azúcar encima. Se comen tradicionalmente en el desayuno, idealmente acompañados de una taza de café fuerte con leche, o como merienda servida con yerba mate, una infusión tradicional argentina”.

Crédito imagen: Taste Atlas

Fuentes:
Instagram de Taste Atlas
Mercados & Tendencias
Larousse Cocina

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