Se trata de Hoja Verde, una propuesta que une un contemporáneo enfoque de upcycling con el sabor y la sostenibilidad. Desde hace más de una década cultiva una reputación de calidad.
Este producto del Ecuador es elaborado con cacao selecto de aroma orgánico, proveniente de las provincias de Esmeraldas y Zamora, allá en la “mitad del mundo”. En su fábrica, ubicada a 70 kilómetros de la capital. Quito, se transforma este insumo ancestral en tabletas, nibs, coberturas y barras que han sido reconocidas en diversas naciones de los principales mercados globales.
La pregunta es, ¿por qué llega a Chile? Sencillo; somos el país que más consume este producto en la región. El consumo per cápita de chocolate en nuestro mercado promedia los 2,1 kilos anuales y el gasto en esta categoría es de US$ 30 al año por cada comprador de este producto, que cuenta con millones de fanáticos en nuestro territorio.
Antes de seguir con el reporte, vale la pena detenerse un momento en el concepto de upcycling, que esta marca de chocolates ha incorporado como parte clave de su forma de hacer las cosas. El upcycling —también conocido como suprareciclaje— viene ganando terreno en la chocolatería sudamericana, sobre todo en Ecuador, que es uno de los grandes productores de cacao fino de aroma. Esta tendencia, que se basa en darle una nueva vida a residuos o subproductos usando creatividad e innovación, ha encontrado en la cadena del cacao un montón de oportunidades para crear productos con alto valor y mucho menos impacto ambiental. Y lo interesante es que no se trata solo de reciclar, sino de reimaginar lo que parecía que ya no servía.
El upcycling en la chocolatería ecuatoriana no es solo una práctica ecológica, va mucho más allá. Es también una forma de contar quiénes somos, un relato de identidad, donde el cacao deja de ser visto solo como un grano, y empieza a entenderse como todo un ecosistema, productivo y cultural a la vez.
Este enfoque no solo responde a lo que hoy piden muchos mercados internacionales —que valoran cada vez más lo sustentable—, sino que además ayuda a que Ecuador se consolide como un referente, un país que va un paso adelante cuando se trata de innovar de forma responsable en el mundo del cacao.
Claudio Briceño, chef y sommelier chocolatier, quien lidera la presentación de la marca Hoja Verde en el país señaló a los medios especializados que; “El consumidor chileno está cada vez más informado, busca productos con propósito y que realmente conecten con su origen. Por eso decidimos traer Hoja Verde a Chile, un chocolate que no solo es exquisito, sino también ético y transparente en todo su proceso de elaboración”.
Por su parte Daniel Hernando, gerente de negocios internacionales de Chocolates Hoja Verde expresó; “Hoja Verde nace en el paralelo cero, bajo la sombra del volcán Cayambe. Cada tableta refleja la riqueza de nuestra biodiversidad, pero también nuestro compromiso con el medio ambiente y las comunidades cacaoteras. No usamos trabajo infantil y priorizamos el comercio justo en toda nuestra cadena de valor”.
La llegada de Chocolatería Hoja Verde también tiene que ver con un cambio más profundo en los hábitos de consumo, no solo en Chile, sino también en varios países de la región. Cada vez hay más demanda por chocolates con mayor porcentaje de cacao, menos azúcar y con propiedades funcionales, algo que ha ido creciendo de manera constante, en parte por nuevas regulaciones, pero también porque la gente está más consciente de lo que consume.
“Con opciones que van desde el 100% cacao, pasando por el clásico 70%, hasta mezclas bien creativas con frutas andinas, sal de Cuzco o nibs crocantes, Hoja Verde no viene solo a ofrecer sabor: lo que propone es una experiencia, tanto sensorial como cultural, que conecta con el origen”, ofrecen en Hoja Verde.
Fuentes:
Radio FM Dos
Chocolate Hoja Verde Chile
Portal Agro
